Chocolate orgánico

Chocolate ecuatoriano Pacari es considerado dentro de los tres mejores a nivel mundial

Se trata de chocolates orgánicos y con certificación kosher, que llegan en diferentes versiones: Raw, que es cacao crudo, es decir, procesado con el mínimo de calor para mantener su carga natural de antioxidantes, con un setenta por ciento de cacao orgánico ecuatoriano;

Lemongrass –o Hierba Luisa–, totalmente fragante en un chocolate con 60% de cacao;

Andean Bluberry –o Mortiño–, con ínfimos cristales frutales de aportan un dulzor diferente a la mezcla; y Merkén, exquisito, ligeramente picante y de tonos ahumados muy bien integrados, que se redondean con un chocolate de altísima calidad, también de un 60 por ciento de cacao de Arriba. Con este último se entiende por qué mayas y aztecas mezclaban la semilla tostada con especias, chiles y todos esos sabores que nos llevan al fuego. Energía ancestral y pura. Para catar cada chocolate, Pacari propone un protocolo: mirar, para constatar que el color sea parejo, liso; escuchar, cosa de que ese ¡crack! aparezca como única música válida; palpar, cosa de que se note una textura lisa, sin granos ni exceso de grasa; y luego probar, para hacer que se derrita lentamente, y que vaya entregando sus notas florales, frutales, cítricas, cálidas o tostadas, según el tipo de cacao presente en la mezcla. Pero lo más importante: si todo esto te resulta placentero, todo está resuelto. Porque, a partir de ese inocente sonido, todos los demás sentidos se activan. Digámoslo así: cacao mode on.